9-16 Marzo 2007
Esta semana has estado enfermita. Empezaste con tos, luego vomito y a medida que ibas mejorando se te infecto el oído y la garganta. No soporto verte enferma. Se me parte el corazón. Ver tu carita de asustada cuando vomitas me da tanta ternura. Trato de reconfortarte, decirte que todo esta bien y fingir que no pasa nada, cuando en realidad yo también estoy asustada.
Yo podría recoger mil veces vómitos, cargarte en mis brazos y bañarte una y otra vez para limpiarte. Trabajar 24 horas al día para darte lo que necesitas.
Tener el privilegio de tenerte como hija es algo que las palabras no pueden expresar. Tener tu amor en mi vida me sostiene.
El tener un hijo es el regalo más grande y maravilloso que te puede dar Dios. Es regalarte una nueva visión de la vida. Nuevas emociones, nuevos sentimientos, es abrirte los ojos a una realidad, a un mundo de amor desconocido. Es inflarte el corazón de dicha y amor.
¿Qué mayor placer que llevarte a la juguetería? ¿Algo que compare el ir al cine y sentarnos juntos comiendo y viendo dibujos animados? ¿Habrá algo en el mundo que se compare siquiera con la frase “Mami y papi los quiero”?
Cuando llegas de intrusa a nuestra cama en la madrugada nos llenas de emoción. Es mecánico tu actuar. Llegas, te subes, acomodas en la mitad, si hace frío cerca del papi, y subes la piernita encima de uno de los dos. Poder olerte, tocar tu piel, tu cara, tu pelo es maravilloso. Mi corazón se desborda de amor al verte mi princesa.
Eres en todo el sentido de la palabra una princesa. Mi princesa, la reina de mi vida. El ser que llegó a imponerse y a cambiarme la vida y que rige mi mundo. Ese ser por quien me convierto en nada y a quien le daría todo sin dudarlo, así sea mi vida.
Marzo 16 07 à Hoy fui almorzar contigo y te pregunte si en la noche querías ir a dormir donde tu Tita. Me dijiste que no... “ no mami, porque entonces yo te extraño mucho”. Que dulce que eres.
Estos días has estado súper engreída y no has dejado de decir que no quieres que me vaya a trabajar. Hace unos días me dijiste que no era justo que las mamas tengan que trabajar y que no tengan vacaciones. Hasta me diste un ejemplo de una amiga tuya que dizque pasaba con su abuela pero también con su mami. Me da tristeza escucharte pero en realidad eres feliz y debemos agradecer que tengamos trabajo.
Por cierto estás más expresiva- Ahora dices lo que sientes. Nos dices cuantos nos quieres, cuanto nos amas y si nos extrañas.
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